{"id":1222,"date":"2014-02-12T15:35:11","date_gmt":"2014-02-12T14:35:11","guid":{"rendered":"http:\/\/radioalma.eu\/bruselas\/?p=1222"},"modified":"2014-02-12T15:35:11","modified_gmt":"2014-02-12T14:35:11","slug":"mi-vida-con-potlach-una-novela-de-inma-luna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/radioalma.eu\/bruselas\/2014\/02\/12\/mi-vida-con-potlach-una-novela-de-inma-luna\/","title":{"rendered":"Mi vida con Potlach, una novela de Inma Luna"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\"><a href=\"http:\/\/radioalma.eu\/bruselas\/files\/2014\/02\/foto.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-medium wp-image-1223\" alt=\"foto\" src=\"http:\/\/radioalma.eu\/bruselas\/files\/2014\/02\/foto-300x300.jpg\" width=\"300\" height=\"300\" srcset=\"https:\/\/radioalma.eu\/bruselas\/files\/2014\/02\/foto-300x300.jpg 300w, https:\/\/radioalma.eu\/bruselas\/files\/2014\/02\/foto-150x150.jpg 150w, https:\/\/radioalma.eu\/bruselas\/files\/2014\/02\/foto-144x144.jpg 144w, https:\/\/radioalma.eu\/bruselas\/files\/2014\/02\/foto-120x120.jpg 120w, https:\/\/radioalma.eu\/bruselas\/files\/2014\/02\/foto-85x85.jpg 85w, https:\/\/radioalma.eu\/bruselas\/files\/2014\/02\/foto-50x50.jpg 50w, https:\/\/radioalma.eu\/bruselas\/files\/2014\/02\/foto.jpg 612w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a>DAVID CERD\u00c1N\/ Esta novela, hecha de frases cortas, directas, con un lenguaje relativamente sencillo y moderada extensi\u00f3n -poco menos de 300 p\u00e1ginas-, engancha al lector con su poderoso arranque. Tiene forma de diario y su narrador y protagonista coinciden en la persona del estramb\u00f3tico Luis, inform\u00e1tico en una universidad de Madrid. Por prescripci\u00f3n facultativa empieza a escribir su diario en medio de la car\u00edsima calma de una cl\u00ednica psiqui\u00e1trica de lujo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El ritmo narrativo de \u00abMi Vida con Potlach\u00bb sufre importantes cambios. El diario de Luis se ralentiza o acelera de forma paralela a c\u00f3mo evoluciona la vida de su autor, cuya trayectoria vital, en parte excepcional y en parte muy com\u00fan, es decir, como una vida cualquiera, como todas las vidas, va desvel\u00e1ndose de forma muy paulatina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Luis llevaba una vida aparentemente normal, lo que quiera que ello signifique y de pronto aquella, como su cabeza, se desmorona, revienta por la presi\u00f3n. El desencanto con el trabajo, la decepci\u00f3n en el amor, el estr\u00e9s provocado por una vida a la que Luis parece no adaptarse o con la que no se conforma, el mundo, en general, al que encuentra absurdo y sin sentido, lo suman en \u201cestr\u00e9s patol\u00f3gico\u201d. Tan parco y gen\u00e9rico diagn\u00f3stico tiene, sin embargo, un elevad\u00edsimo coste.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">El diario de Luis es inconstante, como \u00e9l mismo. Se interrumpe durante largos per\u00edodos, en los que no obstante intuimos que no ocurren grandes cosas. De forma acorde con su hast\u00edo vital y extrema apat\u00eda, la escritura de Luis no se mantiene como un prop\u00f3sito constante y el hallazgo casual del ya olvidado diario da lugar a su reanudaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En \u00abMi Vida con Potlach\u00bb hay una vida vieja y una vida nueva,\u00a0 un antes y un despu\u00e9s del internamiento de Luis, hasta cierto punto voluntario, y del que acaba d\u00e1ndose a s\u00ed mismo el alta. Se vuelve demasiado consciente de que a los m\u00e9dicos, como a los hoteleros, les beneficia, una prolongada estancia del paciente-hu\u00e9sped y, sobre todo, pierde la fe en la utilidad del tratamiento, entre otros descreimientos que le van llegando a nuestro protagonista en su avance por la vida. Llega a la conclusi\u00f3n de que s\u00f3lo \u00e9l puede curarse o salvarse a s\u00ed mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Comienza una nueva vida, que es sin embargo una deliberada no vida, en la cual el narrador-protagonista quiere ante todo protegerse de un mundo que percibe insatisfactorio, amenazador y hostil. Pretende la salud, un m\u00ednimo equilibrio, imponi\u00e9ndose un orden de tal calibre que parad\u00f3jicamente pide a voces el adjetivo enfermizo. Sus mecanismos de defensa son el aislamiento, la rutina, el orden y la meticulosidad. Luis aspira a vivir como un eremita en medio de un inh\u00f3spito barrio obrero de la periferia de Madrid, y ejerciendo su nuevo oficio de contable en una inmobiliaria cochambrosa y en pleno hundimiento. A sus compa\u00f1eros y jefes los encuentra en el fondo despreciables, por vulgares, imb\u00e9ciles y alienados y, por ello, socialmente adaptados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En \u00abMi Vida con Potlach\u00bb, a trav\u00e9s de las ideas, l\u00facidas y originales, e incluso tan exc\u00e9ntricas a menudo como el propio protagonista, asistimos a una disecci\u00f3n poco misericordiosa de la sociedad entera, en la que se van desgranando aceradas opiniones, por completo alejadas de los t\u00f3picos y lugares comunes. El bistur\u00ed de Luis abarca cuestiones tan diversas como los tratamientos y cl\u00ednicas psiqui\u00e1tricos, las relaciones entre padres e hijos, el amor, el sexo, las relaciones del mundo del trabajo, tanto entre jefes y empleados, como entre compa\u00f1eros, el abuso, la explotaci\u00f3n, las diferencias econ\u00f3micas, la lucha de clases. Incluso el lenguaje y los argots merecen alguna reflexi\u00f3n, como por ejemplo la redicha cursiler\u00eda de la correspondencia comercial y el perifr\u00e1stico, cr\u00edptico y eufem\u00edstico del \u00e1mbito administrativo y legal. El funcionamiento de la justicia, del Estado y de la burocracia, en general, tambi\u00e9n son objeto de la implacable y sincera observaci\u00f3n de Luis, en el polo opuesto del pensamiento desiderativo (\u201cwishful thinking\u201d), lo pol\u00edticamente correcto o la mentira piadosa. Esas visiones nos enfrentan al absurdo, la injusticia y la fealdad que frecuentemente nos rodean. Hay alguna que otra referencia incidental a la antropolog\u00eda, ligada a uno de los personajes esenciales en la vida de Luis. Y tambi\u00e9n reiteradas alusiones a las tareas dom\u00e9sticas, como la limpieza y la compra, con marcada reiteraci\u00f3n a la cocina, pasi\u00f3n confesada de la autora, habilidad en la que el protagonista nos cuenta, por excepci\u00f3n y con no disimulado orgullo, su progreso. Espigadas por las p\u00e1ginas de la novela se encuentran tambi\u00e9n referencias a esta \u00e9poca de crisis econ\u00f3mica en que el empleo precario, el trabajo-basura, ha adquirido incre\u00edblemente la condici\u00f3n de privilegio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Luis es un juguete roto, un desencantado total, un derrotado por la vida. Al no esperar ya nada de \u00e9sta, al estar o considerarse, al menos, de vuelta de todo, no teme perder nada. Apenas tiene preocupaciones econ\u00f3micas. Su nivel de subsistencia, al menos, est\u00e1 pr\u00e1cticamente asegurado para el resto de sus d\u00edas y carece por completo de ambiciones materiales. Todo eso, junto con su decisi\u00f3n de ser radicalmente asocial, lo sit\u00faan en un plano que le permite opinar con libertad absoluta, sin miramientos, ni cortapisas. Es un fr\u00edo observador de la realidad circundante. Muy a resguardo de las turbulentas aguas de la crisis econ\u00f3mica y por completo indiferente a lo que los dem\u00e1s opinen de \u00e9l, habla con la sinceridad del que ha abandonado la partido del juego social y ha decidido evitar todo fingimiento o, cuanto menos, con la crudeza de alguien convencido de que se encuentra en esa posici\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Pero surge la paradoja, la contradicci\u00f3n, el conflicto interior, ya que al mismo tiempo siente el aguijonazo de la envidia del hombre com\u00fan. Anhela vivir sin pensar, sin cuestion\u00e1rselo todo, el conformismo, la intrascendencia, la superficialidad. Querr\u00eda zambullirse en la banalidad de los actos sociales repetidos y en las conversaciones vacuas que sin embargo sirven para llenar el vac\u00edo de la vida y para ahuyentar la angustia y el desasosiego que brotan de los pensamientos profundos. Luis es consciente, quiz\u00e1 exageradamente, de su diferencia y con frecuencia querr\u00eda ser uno m\u00e1s, el hombre de la calle, uno del mont\u00f3n, no ser tan l\u00facido y consciente de todo. \u00cdntimamente se duele de ser el que ve en un mundo en el que la masa ha optado por la ceguera. Le intriga c\u00f3mo ser\u00e1 eso de representar bien un papel en el gran teatro del mundo, actuar con convicci\u00f3n en la funci\u00f3n de la vida, caminar como sabiendo a d\u00f3nde va y no sin rumbo fijo. Se dir\u00eda que a\u00f1ora ser actor, aunque sea de reparto y hasta mero figurante incluso, en vez del espectador, el observador, el antrop\u00f3logo que interpreta al grupo humano o el bi\u00f3logo que disecciona la rana y sabe ya lo que hay en su interior, el que ve lo que los otros parecen no ver o no querer ver.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">En \u00abMi Vida con Potlach\u00bb se desvela tambi\u00e9n el enga\u00f1o de las apariencias, el timo o falsedad de la felicidad de anuncio, de revista de decoraci\u00f3n, de fin de semana en \u201ccasa rural con encanto\u201d y resulta que lo m\u00e1s bello, lo m\u00e1s deseable y necesario es lo intangible, lo que no puede comprarse, lo que se da y se recibe por generosidad o amor. En esta novela todo eso sucede, junto con el heroico del d\u00eda a d\u00eda de muchas personas abocadas a una vida muy dura a la que Luis era antes completamente ajeno, en medio de la fealdad de un desangelado barrio de la gran ciudad, descuidado por las autoridades, y acompa\u00f1ado del defecto f\u00edsico o la tara de algunos personajes. Personas que viven en la escasez de medios, en la estrechez f\u00edsica y econ\u00f3mica, rodeados por lo vulgar, e incluso en situaci\u00f3n de grave riesgo de perder lo m\u00e1s querido. Y ese riesgo lo encarnan quienes, a su vez, creen estar obrando bien, imbuidos de ese fetichismo de la imagen, del bienestar material como condici\u00f3n necesaria para una vida feliz y casi sin\u00f3nimo de \u00e9sta. Con Luis vamos descubriendo la rapidez con que juzgamos y etiquetamos a los dem\u00e1s y la hostil desconfianza que nos genera todo aquello que desconocemos, frente a lo que reaccionamos nerviosamente, con un despectivo y airado rechazo aprior\u00edstico, como de ni\u00f1o al que le sobreviene una pataleta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">La novela puede quiz\u00e1s incurrir en alg\u00fan que otro desliz hacia lo t\u00f3pico, exhalar espor\u00e1dicamente un cierto aire de ense\u00f1anza moral, as\u00ed como perder moment\u00e1neamente cierta verosimilitud por la aparici\u00f3n de escenas rocambolescas, con una marcado aire de comedia cinematogr\u00e1fica. Asimismo, presenta algunas derivas o giros de gui\u00f3n cinematogr\u00e1fico de pel\u00edcula romanticona, bastante previsibles y algunos personajes muy secundarios pueden resultar algo acartonados y estereotipados, como arquetipos o clich\u00e9s de determinados ambientes, clases sociales, pa\u00edses o \u00e9pocas. Pero lo estramb\u00f3tico, lo grotesco y hasta esperp\u00e9ntico tambi\u00e9n ocurre y muy rara vez se cuenta, cosa que s\u00ed se hace en esta novela, que relata varias de esas situaciones en las que para evitar el embarazo propio o el ajeno hacemos como que no vemos, como si jam\u00e1s hubiesen ocurrido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">A mi juicio, la narraci\u00f3n pierde algo de fuelle e inter\u00e9s en su conclusi\u00f3n respecto de su poderoso arranque y m\u00e1s que aceptable parte media o nudo. En su desenlace resulta menos genuina, como lastrada por algo de impostura frente a su autenticidad precedente; pero antes de ese desfallecimiento o ataque de dudas arquitect\u00f3nicas de su autora ante el abanico de posibilidades -\u00bfqui\u00e9n sabe?-, \u00abMi Vida con Potlach\u00bb se enriquece con un progresivo entrelazamiento de una pluralidad de historias que la van haciendo m\u00e1s compleja, crecientemente viva, como a su narrador-protagonista. Aunque en esto de la literatura todo es opinable y habr\u00e1 quienes hubieran preferido el mundo cerrado del diarista con su propio pensamiento o conciencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Tras haber descartado la autora esa forma narrativa, seg\u00fan esta conjetura, bien avanzada la novela se van desempolvando hechos bastante sorprendentes del pasado, que nos trasladan brevemente hasta el Berl\u00edn actual, al de los tiempos de la construcci\u00f3n del famoso muro, y tambi\u00e9n a la fr\u00eda ciudad castellana de Burgos en los tiempos de la dictadura del General Franco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es muy probable que el lector de \u00abMi Vida con Potlach\u00bb se descubra a s\u00ed mismo acerc\u00e1ndose y alej\u00e1ndose de Luis, alternativamente entendi\u00e9ndolo a la perfecci\u00f3n o no comprendiendo en absoluto su comportamiento; oscilando entre la identificaci\u00f3n y la extra\u00f1eza; entre el rechazo y la comprensi\u00f3n; entre la l\u00e1stima y hasta la envidia por el narrador-protagonista. El acierto en la construcci\u00f3n de este personaje constituye, qu\u00e9 duda cabe, una prueba de talento literario por parte de su creadora, Inma Luna.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Otra idea interesante, no s\u00e9 si machista o feminista o si incluso ambas cosas a la vez, es el evidente paralelismo entre el \u00e1nimo de Luis y las reacciones de su pene. Su \u00e1nimo y su pene llevan vidas paralelas. Ambos pasan del abatimiento absoluto al resurgimiento, de la aton\u00eda a la excitaci\u00f3n, a pesar de que el sexo es aparentemente muy secundario para Luis, as\u00ed como en cuanto a su presencia cuantitativa en los h\u00e1bitos y preocupaciones de casi todos los personajes que pululan por la novela. Pero una vez m\u00e1s las apariencias enga\u00f1an. Hay\u00a0 fuerzas que aunque ocultas siempre est\u00e1n ah\u00ed, en estado de latencia, y su influencia es crucial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\u00abMi Vida con Potlach\u00bb \u2014publicada en 2013 por la editorial canaria Ediciones Baile del Sol, \u00f3pera primera en el campo de la novela de Inma Luna, quien ya hab\u00eda publicado una colecci\u00f3n de relatos cortos, titulada \u00abLas mujeres no tienen que machacar con ajos su coraz\u00f3n en el mortero\u00bb, pero que hasta el momento se ha dedicado de manera muy principal a la poes\u00eda\u2014 es una buena \u201cinversi\u00f3n lectora\u201d, expresi\u00f3n que por mercantil y reductora viene a ser a la literatura como \u201cla marca Espa\u00f1a\u201d a una naci\u00f3n entera; pero que ah\u00ed se queda, pues tambi\u00e9n el cr\u00edtico desfallece, duda, y no da con la expresi\u00f3n que quisiera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Se trata, en definitiva, de una narraci\u00f3n que atrapa pronto al lector, que en su mayor parte lo incita a ir devorando p\u00e1ginas, y que en determinados pasajes o escenas resulta francamente divertida. A la vez, esta novela estimula su sentido cr\u00edtico al ponerlo frente al espejo de nuestra colectiva aceptaci\u00f3n, pasiva y confiada, de muchas cosas que tomamos por serias, fiables, l\u00f3gicas, fundadas, como elementos de un orden necesario; pero que, miradas con ojos nuevos, con un poco de rigor y perspectiva, resultan absurdas, il\u00f3gicas, infundadas, contingentes o arbitrarias, en verdad partes de un conjunto m\u00e1s bien ca\u00f3tico y casual. Y, lo que es peor, con demasiada frecuencia ese supuesto orden social produce hechos o situaciones intolerables por su radical injusticia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">Es, por tanto, un prometedor debut en el campo de la narrativa larga, tal vez el despegue de una novelista de largo recorrido y altos vuelos, Inma Luna, a la que habr\u00e1 que seguir de ahora en adelante con atenta mirada e inter\u00e9s. Tal y como le pasa a Luis de forma inopinada con una protagonista femenina, la visi\u00f3n de cuyo apetecible cuerpo, lo asalta y enardece en el m\u00e1s inoportuno de los momentos y en el menos er\u00f3tico de los entornos; pero as\u00ed es la vida y as\u00ed se cuenta en \u201cMi Vida con Potlach\u00bb. \u00bfNo les parece?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify\">\n<p><em>\u00abMi Vida con Potlach\u00bb es la primera novela de la poeta Inma Luna, antrop\u00f3loga y periodista madrile\u00f1a, publicada en 2013 por la editorial tinerfe\u00f1a Ediciones Baile del Sol.<\/em><\/p>\n<p><em>Relato en forma de diario, iniciado por prescripci\u00f3n facultativa, cuyo protagonista, en puertas de la mediana edad, atraviesa una etapa cr\u00edtica de su vida, un tiempo de cambios radicales. Luis es un exc\u00e9ntrico personaje, al borde mismo de la locura. Cuando su vida anterior se desmorona, y \u00e9l mismo se vuelve un juguete roto, decide agarrarse al orden m\u00e1s estricto como tabla de salvaci\u00f3n e iniciar una nueva vida.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Su singular remedio consiste en llevar una vida de eremita, pero no en una cueva, sino trabajando como contable en una inmobiliaria y viviendo en un desangelado barrio del extrarradio de Madrid. Sin m\u00e1s compa\u00f1\u00eda que la de un perro, y decidido a esquivar el trato con las personas para evitar todo da\u00f1o, se empe\u00f1a en su prop\u00f3sito de tenerlo todo bajo control.<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p>Para saber m\u00e1s de su autora, INMA LUNA.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/inmalunatica.blogspot.com\/\">De cerca nadie es normal<\/a><\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/luna-lasalsadelavida.blogspot.com.es\/\">La salsa de la vida<\/a><\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/www.facebook.com\/inmalunatica\">https:\/\/www.facebook.com\/inmalunatica<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<div class=\"mh-excerpt\"><p>DAVID CERD\u00c1N\/ Esta novela, hecha de frases cortas, directas, con un lenguaje relativamente sencillo y moderada extensi\u00f3n -poco menos de 300 p\u00e1ginas-, engancha al lector con su poderoso arranque. 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